Disfruta Dublin con niños

Disfruta Dublin con niños

Esta vez Ryanair ha querido que fuéramos a Dublin!, la ciudad de las puertas de colores. Así que allá donde nos lleve la oferta del vuelo, allá iremos.

Hace tiempo que me dejo llevar por los ofertones en los billetes de avión y elijo destino en función del bolsillo y las posibilidades que me ofrece la ciudad de destino.

En esta ocasión, yo creo que 5 días es tiempo más que suficiente para ver Dublín e incluso para salir de la ciudad y pasar el día de excursión.

Pero en este primer post nos centramos en la capital de la República de Irlanda y vemos unos cuántos planes interesantes que podemos hacer para pasar el día entre pintas y pubs.

Yo recomiendo comenzar la jornada con un buen tour en español. En nuestro caso, reservamos con Civitatis un tour gratuito (esto no es exactamente así) por los principales atractivos de la ciudad. Comenzamos en el Trinity College, caminamos por Temple Bar, conocimos historias curiosas de algunos de los puentes que atraviesas la ciudad, visitamos la catedral de St. Patrick y el castillo de Dublin entre otras cosas.

Tres horas más o menos de datos históricos y curiosos que tendrás que digerir con una buena jarra de cerveza mientras asimilas y te haces una idea de la cultura y el carácter de las gentes de este lugar.

Para quien no sepa aún cómo funcionan estos tours gratuitos os lo cuento por aquí:

A través de infinidad de webs podemos reservar un tour gratuito por la ciudad europea en la que nos encontremos. Podremos reservar un día y una hora y nos enviarán una confirmación con la descripción del tour y el punto de encuentro. Pero en realidad no significa que sea gratis sino que cada visitante paga por el tour lo que él considera que es un precio justo. De este modo, al finalizar la visita con el grupo de gente que ha reservado como tú, el-la guía, recibirá los donativos de los viajeros que son quienes en realidad ponen precio a su trabajo.

Pero continuando con Dublin y tras el tour por los lugares más famosos de la ciudad, decidimos volver sobre nuestros pasos para profundizar en algunas cosas que se nos habían quedado en el tintero. De este modo, visitamos la biblioteca del Trinity Colllege y no nos arrepentimos en absoluto de nuestra decisión.

Esta biblioteca pertenece a la universidad más antigua de Irlanda y la visita consta de dos partes. En primer lugar se accede a ella para ver el famoso libro de Kells. Son los cuatro evangelios escritos por monjes más o menos en el siglo IX y que se encuentran en muy buen estado. Y por otro lado, la parte quizás más lúdica de la visita, es conocer por dentro la sala principal con un pasillo de más de 60 metros que sirvió de inspiración para la película de Harry Potter.

Aunque si os digo la verdad, las pelis de Harry Potter se quedan muy lejos de la belleza que emana de este lugar y de las sensaciones que transmite. Empezando por la luz y terminando por el olor a madera y a papel.

Pero dejemos el Trinity College y vamos a dar una vuelta por el famoso Temple Bar.

El barrio en sí es una auténtica delicia. Empezando por las preciosas fachadas de los pubs siempre tan floridas y terminando por el ambiente de sus calles. Zona siempre bulliciosa especialmente transitada por turistas pero también por todos los irlandeses que trabajan en los pubs (y os aseguro que hay muchos).

Origen del barrio

El barrio del Temple Bar se llama así en honor a Sr. Temple que hacía este camino cada día para ir a su casa. “Bar” es una palabra cuyo origen en gaélico significa “Camino” así que, esta zona se llamó así para describir el camino que hacía el señor Temple cada día para ir a su casa. Al menos esto es lo que nos contó nuestra guía…

Y aunque todo el mundo nos hacemos la foto de rigor en el “Temple Bar” de la ciudad, lo cierto es que éste no es el pub más antiguo de Dublín sólo que estuvieron muy hábiles a la hora de bautizar su pub con este nombre. Hay muchos otros pubs estupendos para escuchar música y además bastante más baratos que el Temple Bar.

A diferencia de Londres en donde no pudimos entrar con el niño en ningún pub del Soho, en Dublin, entre semana, es fácil ver a familias enteras con críos en los pubs del Temple Bar.

Para quien no los conozca, los pubs en Irlanda son mucho más que un sitio de copas y música. Son parte de la vida cotidiana de la ciudad desde primera hora de la mañana. En un pub irlandés puedes desayunar un típico Irish Breakfast, puedes hacer un brunch o una comida copiosa, tomarte un café o una cerveza y podrás cenar por la noche. Todo esto mientras escuchas música en vivo.

Así que con tantas posibilidades no es extrañar que la mayor parte de nuestro viaje nos lo pasáramos en los pubs comiendo y bailando. ;)

Pero no todo van a ser interiores, pubs y museos porque a nosotros lo que de verdad nos va es patearnos las ciudades caminando.

Esta vez hemos hecho una media de 17 kilómetros al día lo cual es un hito teniendo en cuenta que ha sido la primera vez que Héctor ha turisteado sin silla.

Un hurra por este niño andarín!

Y como cabía esperar, las calles de Dublin no nos han defraudado en absoluto. Desde la zona comercial de O’Connel Street a la zona de restaurantes étnicos (aledaña a O’Connel) paramos cada dos metros para hacernos fotos frente a fachadas tan bonitas como ésta.

 

Aunque hemos estado a principios de mes de octubre, ya hacía frío como para llevar abrigo y podéis ver en las fotos. Sin embargo, lo más molesto del clima de Dublin es el viento por lo que no recomiendo en absoluto llevar paraguas sino mejor un buen abrigo con capucha.

Y ya para terminar os cuento otra anécdota que a mí me llamó mucho la atención como fan total de U2 que soy.

Resulta que yo había leído que Bono y The Edge habían comprado el pequeño hotel The Clarence en el barrio Temple Bar de Dublin, pero no conocía exactamente las razones.

Pues bien, resulta que cuando U2 no era aún la banda tan conocida que es hoy, mendigaban en los pub pidiendo que les dejaran cantar y que alguien les diera la primera oportunidad. Y en aquellos tiempos el propio Bono llegó a decir que el día que fuera rico, compraría uno de los pubs del Temple Bar. Finalmente, aunque mucha gente sabe que terminaron comprando el hotel The Clarence, lo cierto es que Bono y The Edge son propietarios de toda la manzana y que en la azotea de ese hotel se grabó uno de sus vídeos más conocidos para la BBC “Beautiful Day”

Y por supeusto, no podía dejar pasar la oportunidad que se me brinda para demostrar por fin que soy un poco friki y aquí está mi momento de gloria frente al hotel de Bono. Eso sí, al niño no debió gustarle mucho a juzgar por su cara…

En fin, que hasta aquí el primer post de Dublin. ¿Conoces alguna otra anécdota interesante de la ciudad? ¿Algún dato curioso sobre U2 y los pubs del Temple?

 

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